Desde que se declaró la emergencia sanitaria a escala mundial todo cambió, la forma en que nos comunicamos, como nos divertimos y hasta como vemos deportes. El tiempo de confinamiento dejó a más de uno con las ansias de regresar al estadio a gritar los goles de su equipo.

Tras 6 meses de encierro, toque de queda y uno que otro descalabro económico gracias a la corrupción, Ecuador entró a la nueva normalidad y así también lo hizo la Liga Pro. En Guayaquil, una de las ciudades donde la atención del mundo cayó en medio de la pandemia tiene su historia, y no muy buena, con el Covid-19.

El 3 de marzo de 2020 en plena crisis mundial, con muertos y la amenaza del virus a la vuelta de la esquina, el Gobernador del Guayas de ese entonces, Pablo Duarte anunciaba en su cuenta de twitter la apertura del Estadio Monumental a los hinchas para asistir al partido Barcelona SC vs Independiente del Valle.

BSC ya había jugado sin público por decisión ministerial el sábado 27 de febrero en el empate a cero goles ante Liga de Portoviejo por la Liga Pro. Dicho dictamen del gobierno mencionaba que estaban prohibidos los eventos masivos en las ciudades de Guayaquil y Babahoyo. Esto alertó a los hinchas y a sus familiares quienes increpaban la decisión, algunos hablaban del tema económico, ya que en el caso que no se jugara con público este partido, el Barcelona SC habría perdido unos $400.000 dólares de ingreso de taquilla entre boletos vendidos y socios al día.

Las autoridades locales defendieron su postura y mientras cerraban aeropuertos y perseguían escapados de los hoteles tras evadir la cuarentena el Covid seguía de local en Guayaquil.

No cogen escarmiento

El fútbol volvió al país, eso sí, sin público esta vez. Algunos equipos optaron por ubicar «hinchas de cartón» y parlantes para simular las barras mientras juegan con una mascarilla, que ahora hace parte del uniforme, esta es la nueva realidad del fútbol ecuatoriano.

Es que la pandemia del covid nos ha dejado muchas enseñanzas en el país, destapó algunas malas prácticas y evidenció aun más la falta de liderazgo y control.

Esto se vio reflejado nuevamente en el estadio Monumental, al estar en “veremos” la participación de Barcelona SC en el partido por Copa libertadores ante Flamengo de Brasil. La orden era esperar los resultados y protocolos para darse a cabo el encuentro, entre él dijo que sí, ella dijo que no…el partido inició.

La avergonzante eliminación con cero puntos de la Copa Libertadores no fue mayor noticia hasta que comenzaron a revelarse las pruebas realizadas a los brasileros. Flamengo ya sumaba 27 casos de covid-19, hasta las 17:00 del miércoles 23 de septiembre de 2020, nuevamente el Covid “gambeteaba” en el gramado guayaquileño.

Los jugadores brasileros dieron positivo tras la revisión de los exámenes realizados en Brasil, país dónde superan ya los 4 millones de infectados.

Barcelona SC aisló todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico que estuvieron presentes en el compromiso. El 24 de septiembre se realizaron pruebas a todos los miembros de la delegación que estuvieron en el partido, afirmando que no tenían infectados.

Ah, y de las autoridades y su control… Bien gracias.

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