En esta sociedad, colmada de intolerancia, el opinar libremente se ha vuelto objeto de ataques por quienes piensan distinto. ¿Qué nos pasó? ¿Dónde quedó el respeto hacia el prójimo y hacia sus libertades? Si como individuo perdemos nuestra libertad de sentir, de pensar y de opinar, ¿qué libertad nos queda?.

Habrá usted detectado durante estos días un aumento de los artículos de opinión escritos en torno al Covid-19 en los medios tradicionales y también un crecimiento de otro tipo de editoriales, que son los posteos en redes sociales. Es evidente que, ante la emergencia mundial, muchos tienen ganas de hacer oír su voz. Y la levantan. Y dicen que el virus esto y aquello, que el rebrote y que por aquí y por allá.

Y es precisamente que este curioso florecimiento de la libre expresión me ha dado un espacio en Latinamerican.tv.

Después de pasar por censuras, como la SUPERCOM, el país quedó sumido en un miedo a decir lo que piensa, los medios digitales fueron y serán «el caballito de batalla» de los que no nos da miedo decir, aquí estoy y esto es lo que pienso; sí, muchos se preguntarán con qué criterio se opina, pues aquí hablará un ciudadano, un ser humano, un habitante de este país y este planeta, convencido que el cambio lo tenemos en la punta de los dedos.

El opinar nos hace presentes en la vida, tenemos el poder de decidir, pero si no opinamos y no debatimos, no podremos ampliar nuestro conocimiento. El país necesita más que idiotas útiles detrás de un teclado, ya hemos visto casos de como la presión de las redes sociales han logrado revertir decisiones, este es el momento de OPINAR.

Para finalizar, debemos tener en claro que cuando hablas con una persona que piensa distinto nos encontraremos ante dos posibilidades: que logre cambiar su perspectiva y concuerde con nosotros o que sigamos difiriendo. Si se da el primer caso, y efectivamente la otra persona cambia de parecer, has encontrado un unicornio, muy pocas veces pasa esto.

Y si se diera el segundo caso, y de igual manera seguimos opinando distinto, debemos de recordar que NO PASA NADA, no nos vamos a morir, no vamos a perder la amistad o mucho menos llegar a una discusión, de eso se trata la vida, de vivir con opiniones distintas, así que si no le gusta lo que lee aquí, no se haga bilis, deje su comentario y refuerza tu opinión. ¡Los leo!

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