«Watchmen» obtiene el Emmy a la mejor serie limitada

«Watchmen» hizo hoy buenas las apuestas previas y obtuvo el premio a la mejor serie limitada en la 72 edición de los Emmy, que se está celebrando en Los Ángeles (EE.UU.) con un evento virtual debido a la pandemia del coronavirus.

Cuentan que Damon Lindelof, el autor de la serie más nominada de los premios Emmy 2020, Watchmen, se dio cuenta mientras escribía Perdidos que su serie no podía durar eternamente. Se reunió con los directivos del canal ABC y le dijeron: “Sí, ningún problema, puedes cerrarla después de diez temporadas” (o eso dicen en el podcast de The Watch ). Esto era la televisión en abierto de los Estados Unidos: producciones que, mientras funcionaran y pudieran meter anuncios en las pausas publicitarias, debían seguir en antena sin dudarlo.

Por suerte, no se salieron con la suya. Quizá en ABC se dieron cuenta de la patata caliente que tenían entre manos. Se habían llevado el Emmy a la mejor serie dramática por la primera temporada y la crítica avisaba que no podía durar eternamente, que tenía que resolver los misterios y cerrar ciclo en vez de caer, por ejemplo, en la pérdida de juicio de Expediente X. Así fue como finalmente acordaron un total de seis temporadas, las tres últimas con menos episodios de los habituales (entre 14 y 18 cuando las primeras tuvieron entre 23 y 25).

Es por esto que, cuando se mudó a HBO con un nuevo proyecto (y tras sufrir el odio por el final de Perdidos), decidió cerrar The Leftovers tras tres breves temporadas. El ejercicio más nihilista y poético de la televisión reciente debía durar lo justo. Y con Watchmen todavía se lo tomó más en serio. Convenció a HBO para que le dejasen adaptar el cómic mejor considerado del siglo XX para despedir la historia al cabo de nueve episodios.

Sentía que había contado todo lo que quería contar por más que la plataforma estaría más que encantada de ver como Lindelof busca nuevas formas de aprovechar el universo de ficción de Alan Moore y Dave Gibons. ¿Y quién no lo querría? La audiencia acumulada en Estados Unidos era de aproximadamente 10 millones, que para HBO estaba muy bien, y había otros factores.

Por ejemplo, obtuvo el aplauso de la crítica tanto por ser una buena serie como por adaptar de forma extremadamente libre de un texto sagrado. ¿Cómo se le había ocurrido realizar una denuncia sobre el racismo institucional y los cuerpos de seguridad heredando personajes del cómic?

Regina King interpreta a Angela Abar, una agente de policía que debe trabajar enmascarada porque los cuerpos policiales reciben la ira de bandas terroristas (y la policía, a su vez, utiliza métodos que atentan contra los derechos humanos más básicos), en un entorno lleno de justicieros y con la sombra de los superhéroes enmascarados que traían el orden a la sociedad en el pasado (o sea, en el cómic de Watchmen).

La historia, además, se remata con contundencia y con un punto abierto más pensado para dejar volar la imaginación que para producir una secuela (por otro lado factible). Y, con 26 nominaciones en los premios Emmy, está claro que la maniobra de Lindelof ha funcionado. Después de Perdidos, que tuvo un final polémico que le llevó a abandonar las redes sociales por todo el odio que recibía, y The Leftovers, que recibía el amor del público que adora las series de culto pero no entraba de ninguna forma en los Emmy, ahora posiblemente tiene su obra más perfecta e impoluta. Y sólo necesitó nueve episodios.

Agencias

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